Isla de Juan Venado

Isla Juan Venado. Peñitas (Nicaragua)A pocos Kilómetros de la ciudad de León, bañado por las aguas del Pacifico encontramos la majestuosa Isla del Venado.
Ubicado a escasos metros de las Peñitas, esta reserva natural constituida de 22 kilómetros y 4.600 hectáreas de exuberante fauna y flora representa el orgullo de la población que habita en sus comunidades.
Empezamos la jornada encontrándonos con el administrador del Centro de Visitantes de la Isla Juan Venado que afablemente nos recibe y nos hace una extensa e interesante introducción de lo que nos encontraremos al visitar la isla y del funcionamiento de la reserva, dotándonos de los datos necesarios para comprender el tesoro ecológico que estamos apunto de descubrir.
La visita a la Isla la realizamos transportados por una lancha a motor pilotada por el que será nuestro guía durante toda la visita, Moisés Orozco, Técnico en tortugas marinas que nos aporta a medida que nos adentramos en los bellos manglares un sinfín de información que nos ayuda a comprender la importancia del lugar.
La Isla del Venado se nos descubre como un paraíso natural de expendida belleza. Los Manglares, refugio singular de una infinidad de especies, crea con sus raíces al descubierto, un marco topado de colorida vegetación donde el aroma silvestre y la tranquilidad que transmite el lugar solo se ve truncado por una agradable sinfonía de los únicos habitantes de la Isla, las aves como Garza Real y Blanca, el Chocollón, Martín Pescador.
Debajo de nuestra embarcación se encuentra el rio Chiquito tal como si fuese espejo, reflejando todos los encantos que la naturaleza nos regala, aguardando bajo sus místicas aguas centenares de especies acuáticas algunas de gran importancia biológica como las larvas de Camarón o las Manta Rayas, serpientes y diversos tipos de pescados. A orillas del mismo, no se nos es difícil el observar descansando serenamente sobre las raíces de los abundantes manglares, exóticos reptiles como algunos imponentes ejemplares de cocodrilos o iguanas.
Esporádicamente nos encontramos con algún nativo de la zona transportando madera en sus pequeñas embarcaciones de remos o pescando artesanalmente que nos saludan amablemente. Se trata de algunos habitantes de la comunidad indígena de Sutiava, descendientes de los que en tiempos remotos habitaron la zona de los manglares y legítimos del área por decreto que aparte de pescar para su propia subsistencia desarrollan una labor no tan conocida pero no por ella menos importante para la preservación de la Isla.
Estas familias entre sus responsabilidades, son las encargadas de limpiar y regenerar los estragos que la tormenta Alma ocasionó el 29 de Mayo del 2008, devastando una parte significativa de la isla. También se les delega a los que disponen de los conocimientos y medios necesarios la realización de visitas guiadas para los turistas.
Detrás de estas personas se conecta un arduo trabajo de organización que se desarrolla desde la Cooperativa. Una estructuración conjunta con las familias pertenecientes a esta comunidad hace posible con su esfuerzo que hoy en día se pueda disfrutar de la isla en su pleno esplendor.
Nuestro guía nos presenta sus impresiones respecto a lo complejo que les resulta organizar y controlar la situación con los escasos recursos que reciben de los organismos públicos o de entidades privadas. El trabajo se presenta estoico cuando no dispones de fondos para desarrollar ni abordar las necesidades que genera un territorio tan delicado y caprichoso.
Isla Juan Venado. Peñitas (Nicaragua)El encanto del lugar para el turismo y el interés biológico para la conservación sería notablemente multiplicado con la concienciación social. Se estima que parte de la población no solo nacional sino incluso del regional desconoce o no ha visitado nunca este enclave de interés internacional denotando la poca inversión que disponen los anfitriones del lugar para lograr difundir los encantos de forma efectiva.
El visitante quizás no es consciente de la infinidad de tareas que engloba el mantenimiento eficaz de un territorio que, aunque no tan extenso, es habitado por innumerables especies de flora y fauna alguna de ellas en extremo peligro de extinción como la tortuga Tora y del control que requieren las mismas para, no solo impedir que desaparezcan sino que crear una atmósfera propicia para que puedan crecer en número de población.
En la parte central de la Isla encontramos la zona conocida como de amortiguamiento que es donde se concentra la mayor proporción de especies entre ellos, los ejemplares más adultos de cocodrilos y el mayor número de lagartos. Esta zona del rio es principalmente propicia para anidar especies por ser una zona de más difícil acceso para el hombre y por que en ella se confluyen dos ríos el Rio Chiquito por la parte de Las Peñitas  y por Salinas Grandes el rio la Loma con aflujos del mar Pacifico dando una combinación de agua salada y dulce creando una biosfera idónea para la convivencia de múltiples especies.
A escasos metros del rio, nos adentramos por tierra entre la abundante vegetación y acompañados por centenares de cangrejos que corretean divertidos a nuestro alrededor, a la parte de la Isla frente al océano Pacifico. Nos encontramos con un contraste significativo del escenario; ahora ante nosotros se extiende una solitaria playa donde nuestra vista no nos permite definir los límites que la delimitan. Entre el bravo oleaje característico “Pacifico”, se nos deleita con un espeso campo de coral de diversos colores.
Esta playa es la escogida por centenares de tortugas marinas como la Paslama o la Tora para concluir sus largas peregrinaciones construyendo en su arena nidos donde confiar sus huevos. Alrededor de 2000 tortugas acuden sistemáticamente cada año a la cita movidos por el instinto maternal que les hace tomar el viaje desde puntos del planeta tan remotos como las playas de Africa o Brasil y nos honran con su llegada invitándonos a ser espectadores de los nacimientos de sus crías que tal vez algún día volverán a estas mismas playas esta vez con el rol de madres para seguir el ritual y dar a luz a una nueva generación de estos especiales animales.
Isla Juan Venado. Peñitas (Nicaragua)Desde el Centro de Prevención de Tortugas se desarrolla toda la labor de prevención y control de estos anfibios velando por que las hembras puedan cumplir con éxito el cometido de su visita y ayudando a que los huevos  cumpla su ciclo natural de incubación y puedan nacer en un ambiente seguro que les permita llegar a las aguas del Pacifico para empezar su viaje.
A lo que parece un trabajo complicado se le suma una de las principales amenazas de estos animales; el hombre…  Decenas de personas movidas por la codicia y por equívocas leyendas urbanas como sus propiedades afrodisíacas, acechan estos nidos para lucrarse de ellos vendiéndolos en los mercados negros o a restaurantes con administradores de dudosa ética que anteponen sus intereses personales acelerando con su comercialización la extinción de estas centenarias tortugas.
Esta práctica tan común denota la falta de sensibilidad y es contrarrestada por voluntarios tanto de la comunidad como de países extranjeros como Catalunya, Euskadi o Irlanda que diariamente recorren las playas en busca de nidos para posteriormente poder ser resguardados en los centros de viveros.
Concluimos la visita con diversas sensaciones pero con un sentimiento común de que este pedazo de territorio no puede dejar indiferente a ningún visitante tanto por sus paradisiacos paisajes como por la diversidad de especies que goza la Isla. Sin duda un destino más que recomendable cerca de León a tener en cuenta en sus próximas excursiones de fin de semana. Venalistico!

Reportaje: Ivan Piqué

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