Hablan las raices – León viejo nuestro pasado es presente

Una tarde soleada de domingo, salimos en búsqueda del origen de nuestra ciudad. Tomando la carretera León – Managua, 10 km después de la Paz Centro nos encontramos a orillas del lago Xolotlán con una eminente vista del Volcán Momotombo y justo en frente los vestigios de nuestra antigua ciudad: León Viejo.
Nos encontramos con Sonia, quien nos guiará en esta interesante travesía. Antes de la llegada de los españoles a estas tierras, la región de los Imabites (como se conocía antiguamente) era habitada por el pueblo indígena de los Chorotegas. Estos se habían asentado a orillas del lago Xolotlán viviendo del comercio, recolección, caza y pesca.
Hacia finales de 1524 Francisco H. de Córdoba llega a la región y funda la ciudad de León, dado que esta era apta para el control del tráfico de gentes y productos entre la costa del Pacífico (tierra de los Chorotegas, Sutiavas y Nicaraos) y el interior del país hacia el norte. Este hecho dio inicio a la esclavitud de nuestros aborígenes, quienes además de entregar sus tierras, tributos en especie y su fuerza de trabajo, eran vendidos a otras regiones. Otros eran trasladados durante meses a las montañas de Nueva Segovia a extraer oro aluvial del lecho de sus frías corrientes o a excavar en sus húmedas laderas en busca de plata. Muchos aborígenes preferían morir combatiendo a los españoles antes de someterse a su yugo. Las sublevaciones ante los abusos y crueldades cometidas por los primeros conquistadores eran frecuentes. Un hecho que refleja dicha brutalidad fue la muerte de 18 indios Tapaliguis el 16 de Junio de 1528, quienes por órdenes del gobernador Pedrarias Dávila fueron asesinados por ofrecer resistencia a someterse al régimen.
Otros hechos sangrientos marcaron la historia de la nueva ciudad, entre ellos la muerte de su fundador, quien mal aconsejado decidió solicitar al Rey su nombramiento como Gobernador de Nicaragua, hecho que disgustó profundamente a Dávila quien, lo condenó a ser degollado en la plaza principal de la ciudad.
Con la promulgación de Las Leyes Nuevas por La Corona, que pretendía frenar los servicios personales, reconociendo que los indígenas dejaban de ser esclavos para convertirse en vasallos tributarios del rey y centralizar su autoridad bajo el nuevo mundo colonial, llega en 1544 el Fraile Dominico Antonio de Valdivieso, discípulo de Bartolomé de las Casas, investido en los cargos de obispo y protector de indios. Este acusó al gobernador Contreras, sucesor de Dávila por trasladar numerosas encomiendas a sus familias e hijos bastardos “mestizos” para evadir entregarlos a La Corona. En 1550 en venganza Valdivieso fue asesinado por los nietos de Contreras.
A raíz del asesinato del obispo los indígenas se convencieron de que la ciudad estaba maldita y que pronto recibirían castigo por este crimen. Las continuas erupciones del volcán Momotombo, los temblores ayudaron alimentar ese convencimiento.
Los habitantes decidieron sin esperar autorización real trasladar la ciudad a la mayor brevedad a un llano aledaño al pueblo de Sutiava donde fundaron el actual León.
En 1610 después del terremoto, todo hace suponer que el Momotombo desató una erupción de arena y lava enterrando la ciudad, que permaneció escondida hasta su descubrimiento en 1967.
Reportaje: Ilka Gomez

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