Taconuda

Ésta mujer era hija de un gran hacendado, sus propiedades se extienden desde la linea del fuego hasta llegar a Masaya, ella heredó todas las riquezas de su padre. Al no encontrar marido, gracias a su apariencia, optó por hacerle mal a los hombres.

Su apariencia era de siete pies de altura, flaca, brazos alargados, pelo largo hasta la rodilla, zapatos altos y curvos, cara seca, ojos sumidos, bustos respringados, usaba vestido con fajon blanco de hevia cuadrada y grande, y labios pronunciados.

Para encantar a los hombres usaba perfumes aromáticos muy fuertes, los llevaba a las cuevas, los desnudaba, y os dejaba adormecidos hasta que los encontraban sus familiares. Salía a partir de las ocho de la noche, se mantenía en los cafetales gritando y carcajeándose. Mario Selva fue testigo de los chillidos que ésta daba en los cafeteles. Se robaba a lo capatazes y aparecían inconscientes y desnudos. Otro testigo y víctima de la Taconuda fue David Fernando. Lo encontraron desnudo, inconsciento y con palos podridos en la boca. La forma de identificarla es por su perfume fuerte y algo extraño.

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